Llevamos toda la vida dando vueltas a lo mismo. Sopela crece sin parar y no se planifican en absoluto las infraestructuras que necesita este pueblo.

Cuando tenía la edad que ahora tiene mi hijo había dos escuelas públicas, ambas con infantil y EGB. Desde entonces, la población del pueblo se ha doblado, pero las infraestructuras ya véis que no.

Luego cambió el sistema, así que Iberre se convirtió en instituto de ESO y Zipiriñe acogió a todo el alumnado de infantil y primaria. Entonces se empezó a ampliar Zipiriñe por ambos costados, lo que dejaba un patio cada vez más pequeño. Y si no se podía ampliar se ponían barracones, de última generación, pero barracones.

Así, en Zipiriñe se fueron matriculando cada vez más niños y niñas hasta que la situación se ha convertido ya en insostenible. Aulas que deberían servir para actividades complementarias se han tenido que convertir en aulas normales, el comedor no cumple con los requisitos así que comen más juntos y en menos tiempo, el patio se les queda cada vez más pequeño, etc. Que a nadie le quepa ninguna duda, todo ello afecta negativamente a la calidad de la enseñanza.

Ahora, unos 20 años tarde (año arriba, año abajo) y después de la activa movilización de las familias y el centro, parece que se va a hacer algo. Los partidos se han puesto las pilas y han redactado dos proyectos de ampliación.

Resumiendo: Por un lado el PNV propone ampliar aún más el edificio y el patio. Por otro lado, EHBildu propone construir un nuevo edificio de educación infantil.

Pero todo esto son ideas. La competencia es autonómica. Se hará lo que el Gobierno Vasco diga. De ahí viene la consulta que se está realizando esta semana. La idea es elegir uno de estos proyectos y dotarle de legitimidad. Una forma de presión.

Y aquí viene la duda. ¿Qué proyecto elegimos?
Uno amplía el mamotreto que ya es Zipiriñe. Pan para hoy y hambre para mañana.
El otro proyecto plantea una solución más integral. Un nuevo centro de educación que solucione este problema de forma permanente.

El primero promete ser más rápido, en año y medio. Ya veremos. Pero esto no es una cuestión de tiempo. Me encantaría encontrar una solución rápida para la escuela de mi hijo. Pero prefiero encontrar una solución buena a largo plazo de la que puedan disfrutar él, mi futura hija y todos los niños y niñas que vengan detrás.

No podemos optar por una solución, sabiendo que es peor, porque va a ser más rápida. En mi familia, ama y amama tuvieron la misma maestra en la escuela que estaba donde ahora está la marquesina. Allí puede que estudiaran también mi bisabuelo y mi bisabuela y hasta sus padres, tías, hermanos, primas, etc. quién sabe. Que nadie piense que las soluciones rápidas son mejores. No lo son. Las mejores soluciones son las que crean calidad de vida para nosotros y para los que vengan. Las que hacen que queramos quedarnos en el pueblo.

Por último, agradecer a toda la comunidad educativa de la escuela pública. Somos las familias, el profesorado y el resto de colectivos los que defendemos la calidad de la enseñanza que reciben nuestros hijos e hijas. Esto no habría sido posible sin nuestro empuje. Que no se nos olvide.

Pello Bilbao
Pello Bilbao
Padre en Zipiriñe
380 Ikustaldiak
Compartir: