¿Quién tiene que decidir el futuro centro escolar público de Sopela?

Con el paulatino regreso a la “normalidad” se vuelven a tratar temas municipales que han estado “ralentizados” por la crisis sanitaria. Uno de ellos es la falta de espacio en los centros de enseñanza públicos del municipio; situación grave de por sí, que todavía se puede agravar más el comienzo del próximo curso escolar 2020-2021 en septiembre con las previsibles medidas de reducción del número de alumnos-as por aulas para hacer frente al Covid-19.

Tres proyectos: ampliación y nuevos edificios.

El 22 de mayo se reunió La Mesa de Educación de Sopela para seguir profundizando en las diversas alternativas presentadas por los grupos políticos municipales y para calibrar el impacto del Covid-19 en los centros educativos en el próximo curso. Las alternativas que actualmente están sobra la mesa son tres: el PNV propone ampliar el actual Zipiriñe; EH Bildu construir un nuevo centro de educación infantil en Loroño y DB-TU construir un nuevo Instituto en la zona de Loiola trasladando a Iberre algunas etapas de Zipiriñe. Sopela.net ha informado con profundidad sobre estos tres proyectos (leer: proyectos para solucionar la situación de Zipiriñe en manos del Departamento de Educación)

Esta Mesa de Educación está formada por representantes de las AMPAs de Zipiriñe e Iberre, las direcciones de ambos centros y los grupos políticos municipales.

Sopela también tiene que decidir

En la anterior reunión celebrada a comienzos de abril, tras ser presentados los tres proyectos citados,  se acordó ponerlos en conocimiento de la Consejería de Educación; pero EH Bildu solicitó un proceso participativo a nivel de Sopela para establecer un orden de preferencia entre las tres alternativas y no dejar la decisión en manos del Departamento de Educación exclusivamente. “Es la comunidad educativa de Sopela la que tiene que dar su opinión sobre qué tipo de centros quiere en base a su proyecto pedagógico y Sopela como pueblo, también tiene que dar su opinión porque los centros de enseñanza afectan a la cohesión social, al medio ambiente y a la planificación urbanística”.

Decisión de la mesa de educación: las familias toman la palabra

En esta reunión de mayo se  decidió que la comunidad educativa de Zipiriñe e Iberre sea el sujeto que opinase sobre las alternativas y en consecuencia el Ayuntamiento pondrá en marcha un proceso participativo dirigido a las familias de estos centros de enseñanza para que opinen sobre las tres alternativas. El Ayuntamiento comenzará ahora a diseñar dicho proceso participativo y en la próxima reunión de la Mesa de Educación fijada para la segunda semana de junio se analizarán los pasos dados hasta el momento. (W.)

272 Ikustaldiak
Compartir: